VORAZ INCENDIO EN CUSIHUIRIÁCHIC.

El soleado domingo concluía en su bullicioso ir y venir de familias , hombres y ruidosas muchachas, que en la colonial plaza y su kiosco arrancaban miradas y suspiros de los jóvenes mineros y rancheros que después de la misa matutina y el paseo obligado al atardecer despedían alegremente el día , listos para después del nocturno reposo, acudir el lunes a temprana hora al trabajo, donde al fondo del socavón, arrancaban la riqueza minera que por poco más de 200 años había hecho famoso a Cusihuiriáchic.
Poco antes de la media noche de aquel domingo 30 de marzo de 1890, un voraz incendio destruyó las instalaciones administrativas, de ensaye, talleres y bodegas, de una de las más importantes compañías que operaban en el viejo mineral.
Luis Aboites Aguilar, en “ Norte Precario ” rescata del diario “ El Chihuahuense” la siguiente nota: “ Los siete mil habitantes que encierra este mineral son en estos momentos presa del temor producido por el incendio que puso fin a la vida de este pueblo, ayer floreciente y hoy arruinado… el pueblo en masa, sin excepción de persona, se arrojó sobre el lugar del siniestro”.
El incendio de Cusihuiriáchic constituye junto con la inundación de los inicios de la tercera década del siglo XX y del derrumbe e inundación de niveles en las minas que ordenó mister Fink por 1937, acontecimientos que en mucho afectaron el crecimiento material y social del orgulloso pueblo minero que tanto diera desde su descubrimiento en 1687 al Estado y a la Patria.
No olvidar, que México ha sido por siempre el primerísimo productor de plata en el mundo, gracias a la abundancia de esas vetas en centros mineros como Batopilas y Cusihuiriáchic.
Referencias Bibliográficas:
“Puerta a la Sierra”.- Victoriano Díaz G.
“Cusihuiriáchic: minería e historia regional”
Ivonne Flores H.
“Norte Precario”.- Luis Aboites Aguilar.

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